DESPRECIABLES
  :: Portada              
  :: Fernando              
  :: Javier                    
  :: Mauri                     
  :: Andrea                  
  :: Ana                      
  SU MÚSICA
  :: Uno a uno            
  :: Zona directo         
  :: Crónicas        
  >> Navegamusic    

LA HISTORIA VISTA POR LA PRIMERA CHICA EN ENTRAR

La primera vez que fui a un concierto de Los Despreciables flipé.

Uno de los motivos fue el que me chupé casi tres horas de concierto apenas sin darme cuenta, otro, que no tenía ni idea de lo que aquella panda de tíos rockeros y canosos estaban tocando... nací a finales de los setenta y como dice uno de ellos... mi cultura musical se "remonta" a Alejandro Sanz...

Pero hubo algo especial que me mantuvo dando botes entre el público y fue el buen rollito que se respiraba encima del escenario. Rollito que transmitían a todos los allí presentes como una bocanada de calor fresquito y lleno de adrenalina.

Al terminar el concierto me dijeron: "Qué!? Quieres cantarte una, la próxima vez?" y sin dudarlo un instante les dije que por supuesto que sí...

Me arrepentí de estas palabras todos los días posteriores hasta el momento en que me subí con ellos al escenario... Había preparado "wonderful tonight" y pocas veces en mi vida me han temblado tanto las piernas, he tenido sudores fríos y he necesitado un baño tan vorazmente... ya me entiendes. El caso es que la canté, sin saber muy bien si estaba en otro tono, si había entrado cruzada en la canción o me estaba inventando la letra... y la acabé con las manos sudando sobre el pie de micro y apretando los pies contra el suelo para que no se notara mucho, que se me habían desencajado las rodillas por los temblores.

No fue una actuación estelar, te lo aseguro, pero cuando terminaron los acordes y me di la vuelta hacia el resto del grupo con cara de: "Yo no he sido..." lo único que recibí fue una sonrisa multiplicada por ocho y otros ocho pares de brazos rodeando mi entumecido y sudado cuerpo. Fue la caña...

Como todos estábamos tan emocionados Juan Antonio (quien dirige el cotarro) me dijo que no me bajara del escenario, que me quedara a hacer los coros en otra canción...

• No, no, que no me sé ninguna más... yo me bajo, le dije.
• Pero si seguro que la conoces... es el Johnny B. Goode!!
• El Johnny be qué? Añadí aterrorizada.

Y empezaron a tocarla... me pasé tres minutos de canción (que a mí me parecieron tres días) haciendo aaahhh, aaahh, aaah... sobre los estribillos o los solos de guitarra. Un desastre (con lo bien que había quedado yo con mi baladita...)

A pesar de "Johnnyy", me explicaron que les había encantado, aunque ahora que lo pienso no sé si me dijeron que lo había hecho muy bien o que se habían reído mucho conmigo... y ellos se lo buscaron.

Han pasado siete años y ya soy una Despreciable. La primera que aportó un par de ovarios al asunto, porque aquello estaba repleto de testosterona...

No te lo voy a negar, hay veces que las paso canutas porque sé que he empezado a cantar en otro tono y quiero que me trague la tierra. Otras veces se me pira la letra de la canción y empiezo con mi súper inglish pitinglish... pero ahí queda la cosa.

Y cada mes, aunque sea una sola vez nos reunimos, nos tiramos al río sin ensayo alguno y pasamos tres horas sudando y cantando para la gente; para ellos y para nosotros mismos porque es toda una experiencia que hay que vivir.

Tendría que agradecer a todos lo que me han enseñado, ayudado y aguantado. Somos una familia que se cuenta sus penas y alegrías un viernes al mes. Una pandilla que ese viernes te recibe con los brazos abiertos.

Te podría contar dos mil anécdotas que nos han sucedido, pero para ser una especie de presentación creo que ya está bien por hoy.

Chicos Despreciables: ha sido y seguirá siendo un placer.

Muchos besos pa ti.
Espero verte pronto, por lo menos para echarnos unas risas juntos.

P.D. para Javi (cantante): Muchas veces no sé qué haría sin ti. A parte de darme las entradas o las paradas... es una gozada ver que cuando me cedes el testigo y me miras desde el público hay tanto cariño en tus ojos. Por favor, no faltes porque ya nos hemos dado cuenta de que cuando no estás, es como si le faltara una pata al escenario. Te quiero mucho.

P.D. para Juan Antonio (guitarra eléctrica): como motor de todo esto, te llevas alegrías y algún que otro disgustillo... pero es lo que tiene ser la varita mágica del carro. Por favor, sigue tirando que nos das una noche de vida, un viernes al mes... y eso es mucho.

P.D. para el que lo lea (colegas): somos once personas en el grupo, así que si quieres enterarte de lo que pasa con cada uno y de sus respectivas postdatas... tendrás que entrar otro día en la web, porque ahora mismo me tengo que ir a currar (el sueldo de un viernes al mes no da para pagar el piso...) Aquí te espero tron.

2005 Navarro Comunicación. Todos los derechos reservados