|

LA
HISTORIA VISTA POR LA MÁS JOVEN
Algunos
hablan de siglos y siglos, yo sólo de un
añito. ¡Y lo que ha cambiado la cosa!
Un tarde de esas de mayo que ya empiezan a gustarnos
a los frioleros, comenzó mi andadura en
esta historia. Todo giraba tan deprisa... Pruebas,
ensayos, trajes, formas, silencios y copas que
intentaba controlar pero que dejaban al descubierto
1984. Todos se daban cuenta y de verdad que no
me importaba. Es sólo que quizá
no estaba muy acostumbrada a ser la "pequeña"
(vale, en estatura sí, pero eso no me favorecía
precisamente). Creo que una canción entre
varios mundos ayuda bastante y por eso estamos
donde estamos. O a lo mejor es por ser varios
mundos para una canción, aun sin tener
ni idea de por donde tirar como era mi caso.
La
cuestión es que me lo pasaba bien e incluso
a veces conseguía que se rieran y más
a menudo que sonrieran. Dudaba de todo, hasta
que entendí que no era tan difícil
hacerse un hueco porque sólo era una más
con quien jugar. Y lo que me divertía era
ver que les necesitaba a todos encima de las tablas.
Tan sólo hicieron falta un par de palabras
y un sótano despreciable para olvidarme
de la heroína local que tan fácil
era ser. A eso se le iba añadiendo que
me iban soltando de la mano poco a poco, en silencio
y sin que yo apenas me diera cuenta pero que ahora
sé que fue totalmente a propósito
y lo agradezco. Sé que no miro con el mismo
cristal y que desde aquí abajo se ve todo
mucho más grande, pero he cruzado la frontera
y ya no necesito tacones (de hecho así
quizá me libre de algún que otro
golpe de bajo o guitarra y consiga que me pasen
por encima). Me ha encantado inventarme letras,
intentar los coros, buscar las entradas, olvidar
la salida, bailar mis nervios, alejarme del micro,
disimular que no tenía ni idea, beber coronita,
sentarme en el suelo, subir a despistar al de
los botones, y cantar al oído mi error
favorito... Seguiré haciéndolo hasta
que me dejéis. Tan sólo dadme
tiempo...

|